Thu. Jul 25th, 2024

Como sondeo de lo que un país pierde —moral, cultural y ambientalmente— cuando el progreso se une con una purga del pasado, y como una narrativa consciente de la identidad, “Nunca hemos sido modernos” es un estimulante giro de un astuto cineasta.

Mientras que la película de ciencia ficción distópica de Robert Hloz “Punto de restauración” tiene lugar en 2041, aquí se pueden sentir dilemas morales similares a los de “Nunca hemos sido modernos”. En el imaginativo guión de la película escrito por Tomislav Cecka y Zdenek Jecelin, la detective Trochinowska (Andrea Mohylová) investiga un grupo terrorista llamado “Río de la Vida”, vinculado a varios asesinatos. En este futuro, si muere por causas no naturales, una copia de seguridad de su memoria permite revivirlo y restaurarlo al punto de su última carga. Es una evasión de la mortalidad que River of Life encuentra moralmente abominable, por lo que han estado perpetrando ataques en todo el país para socavar el sistema. Hace dos años, uno de esos ataques le quitó la vida al esposo de Trochinowska.

Cuando se descubren los cuerpos de David (Matěj Hádek), el jefe de investigación para la restauración, y su esposa, todo apunta hacia el grupo terrorista. Esas sospechas se vuelven confusas, sin embargo, por las evasivas del frío jefe de la compañía Rohan (Karel Dobrý) y el intenso interés del agente de Europol Mansfeld (Václav Neužil) por esconder la tragedia debajo de la alfombra. Solo Trochinowska y un David misteriosamente revivido pueden descubrir la verdad de lo que sucedió la noche de su asesinato y de la mujer que amaba.

La construcción del mundo de Hloz, en una película que es un cruce entre “Minority Report” y “Blade Runner”, es apasionante. Le encanta capturar las superficies curvas de los edificios, con la intención de reflejar la ruta tortuosa que toma la investigación. Desde escenas del crimen llenas de hologramas hasta lujosos espacios interiores, la estética tecnológica del diseño de producción se integra a la perfección en la historia. A Hloz tampoco le importa ganar en su otra influencia destacada, la de Mary Shelley. frankenstein, durante el final lleno de acción de la película. Fuera del motivo recurrente de “Clair de Lune” de Claude Debussy, desafortunadamente, la partitura puede ser exagerada.

By Sandra Winters

Writer | Author | Wordsmith Passionate about crafting stories that captivate and inspire. Published author of [Book Title]. Dedicated to exploring the depths of human emotions and experiences through the power of words. Join me on this literary journey as we delve into the realms of imagination and uncover the beauty of storytelling.