Fri. May 24th, 2024

Dicho esto: los personajes de Tippett actúan de manera que, por pura yuxtaposición, se ajustan a los patrones de comportamiento que revelan los personajes. Los peoploides al estilo de las muñecas Hoodoo tropiezan unos con otros, ya sea para completar sus tareas de trabajo esclavo o para tomar por la fuerza lo que quieren. Todo el mundo hace la vista gorda para sobrevivir. En algunas escenas, los personajes parecen disfrutar o simplemente aceptar la realidad diaria de ser encuestados. En todas las escenas, hay una certeza melancólica de que lo que venga a continuación no será amistoso o necesariamente sensato más allá de su función básica egoísta: mientras yo pueda obtener lo mío, todos/las demás cosas pueden irse al infierno.

“Mad God” es como una protesta rabelesiana contra la sociedad moderna, lo cual es extraño si piensas en el presente como un momento único divorciado de la historia de nuestra sociedad irremediablemente polarizada, devastada por la guerra y ruinosamente ensimismada. No hay señales claras de nuestro presente específico, aunque si entrecierras los ojos, ¿puedes ver a Putin y Trump follando en seco? Como puedes imaginar, dado el tiempo que tomó hacer “Mad God”. Pero hay muchos indicios de que la película de Tippett trata, en el fondo, de cómo la vida persiste sin sentido a pesar de sus condiciones bárbaras y de la pulsión de muerte que prevalece.

La película de Tippett también es muy divertida en un sentido juvenil, ya que todo el mundo está a un segundo de ser aplastado por un pie gigante al estilo de Gilliam. El Asesino lleva uno de los muchos explosivos mientras que el Alquimista quiere crear un nuevo mundo que, como vemos en un montaje profético, probablemente se desarrollará y luego colapsará. Todo el mundo es justo porque todos estamos sujetos a los mismos términos y condiciones sangrientos y asquerosos.

No sé cómo lo lograron Tippett y sus colaboradores, pero “Mad God” se siente como una película que existe a pesar de las condiciones generales de trabajo del cine moderno. En lugar de precipitarse en un ejercicio apresurado de experimentación formal, Tippett y el grupo han creado el tipo de fantasía que con demasiada frecuencia parece existir en el reino mágico de los proyectos de ensueño no producidos, como “Dune” de Alejandro Jodorowsky y las películas caseras de George Lucas. “Mad God” puede no ser del gusto de todos, pero de todos modos va a durar más que la mayoría de nosotros.

Disponible en cines selectos el 10 de junio y se estrenará en Shudder el 16 de junio.

By Sandra Winters

Writer | Author | Wordsmith Passionate about crafting stories that captivate and inspire. Published author of [Book Title]. Dedicated to exploring the depths of human emotions and experiences through the power of words. Join me on this literary journey as we delve into the realms of imagination and uncover the beauty of storytelling.